La historia de este restaurante
se remonta al año 1983, en el cual, se decide remodelar
el que había en ese momento, que era un self-service,
en una taberna tipo mesón o bodega, de ahí
su nombre, pero no pensando en un restaurante propiamente
dicho, si no más bien en un despacho de vinos de
la tierra con aperitivos.
Debido a la demanda de los propios clientes, se empezó
a cocinar para ellos, pero sin grandes pretensiones, llegando
hasta hoy, que es un buen restaurante, donde se puede
degustar con una amplia carta y una excelente cocina los
manjares de esta zona junto con un buen servicio.